La compañía tecnológica Apple nos descubrió el pasado día 6 un nuevo tipo de nube que los meteorólogos no tenían registrada. El consejero delegado de la firma, Steve Jobs —ataviado con su ya icónica vestimenta de pantalón vaquero, suéter negro y zapatillas deportivas—, reapareció en San Francisco (EE. UU.) para presentar su última innovación: iCloud (término que une el concepto de nube en inglés con la ya emblemática «i» que abandera los productos de la casa).
Este sistema permitirá almacenar en el ciberespacio, y de forma gratuita, diversos contenidos digitales, tales como música o películas. Desde esta plataforma, y de manera inalámbrica y automática a través de la conexión a internet mediante tecnología de transmisión en continuo (streaming), el usuario podrá transferir sus archivos a cualquiera de los dispositivos electrónicos de la marca. No obstante, conviene precisar que esta gratuidad de almacenamiento está vinculada a que los contenidos, ya sean canciones o largometrajes, hayan sido adquiridos previamente a través de iTunes, la plataforma de gestión de Apple, para su posterior alojamiento en la nube.
En síntesis, se trata de un ecosistema cuyo motor es el sistema operativo OS X Lion —que requerirá su correspondiente instalación— y cuyo centro neurálgico es el propio soporte iCloud. Este último logra unificar y simplificar la gestión del almacenamiento de archivos multimedia para que sean accesibles de forma inmediata desde cualquier terminal de la marca, como el iPhone, el iPad o el iMac.
Como ya es costumbre, Jobs desciende de su particular nube creativa para sorprendernos con los avances informáticos que desarrolla su compañía, siempre marcados por una velocidad y una filosofía de ingeniería de vanguardia. Todo apunta a que su nube terminará por suplantar, con el tiempo, a los sistemas de almacenamiento físico y local utilizados hasta la fecha.
Le deseamos sinceramente una pronta mejoría en su salud, al mismo ritmo en que su marca continúa evolucionando.
el periódico La Verdad de Albacete 9-06-2011