Mi cultura, mi capacidad intelectual, mis orígenes, mi destino universal no me permiten
mezclarme con personas de rangos inferiores. Tanto en lo intelectual, lo cognitivo, como en los elucubrados destinos de la economía. Nadie hará suya la definición anterior. Por supuesto. Ya lo sé. Pero se acerca bastante a los ideales nacionalistas con los que compartimos mesa y mantel todos los días a través de las noticias de los telediarios.
El separatismo debe anidar en alguna parte del cerebro rectiliano que nos obceca en contra del beneficio común. Y, para ello, inventamos barreras y destinos egoístas, que retroalimentan a esa zona oscura que está aislada para cuestiones ancestrales de supervivencia entre las tribus. Dispersar, en el sentido más común, el gregarismo de nuestra especie no parece favorecer la humanización del destino universal, tan postulado en el eje principal de muchas posturas progresistas.
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Publicaciones:
La Nueva España-Diario de Asturias 19-04-2014
http://mas.lne.es/cartasdeloslectores/carta/16022/separatismos.html
La Tribuna de Albacete 22-04-2014
Edición impresa
El Periódico Extremadura 19-04-2014
http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/imprimir.php?id=798996
El Norte de Castilla 26-04-2014
Edición impresa de Valladolid, Salamanca, Segovia y Palencia.