¿Nuestro lugar de nacimiento es una suerte, una maldición o es simplemente el destino que nos merecemos? ¿Cómo puede existir esa diferencia tan abismal, en este contexto tan insondable?
Es difícil entender que el azar u otra fuerza superior anteponga éstos sesgos, tan radicalmente opuestos, para predestinar sobre un mapa, la venida al mundo de sus nuevos habitantes. Los hados pueden ser diversos: zonas económicamente paupérrimas, en donde las personas que las habitan pueden morir de hambruna, insalubridad, precariedad sanitaria, abandono… Entre éstas, se posicionan las que miran desde la opulencia, estabilidad y zona de confort, al resto. Las primeras potencias abusarán de su posición privilegiada, y explotarán los recursos naturales de esa zona geográfica, hasta esquilmarlos; por medio de la connivencia y de contratos abusivos.
Pensar que todo está ya predestinado, viene a ser como una partida de ajedrez, en donde cada pieza tiene una posición en el tablero, y una capacidad implacable de poder y movimiento; que el destino dirige con la variedad de las reglas del juego.
La estrategia que nos coloca en una parte del planeta, nos condicionará a unas normas más o menos justas, para transitar por nuestras circunstancias. Lo que sí queda claro es que, la partida finalizará y todos seremos eliminados del “tablero”, personas y piezas. El destino sonreirá por su triunfo.
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Publicaciones:
La Nueva España 07/12/2023 Oviedo. Edición Digital.
https://mas.lne.es/cartasdeloslectores/carta/57943/hados-destino.html
La Tribuna de Albacete 10/12/2023. Edición impresa
Diario Palentino 12/12/2023 Edición impresa.
La Región 15/12/3023 Orense. Edición digital e impresa
Diario Palentino 24/01/2024 Palencla. Edición impresa (segunda vez)
El Correo 22/03/2024. Ediciones impresas de Vizcaya, Nervión-Ibaizabal, Arava/Álava, Duranguesado, Cedro, Margen Derecho, Margen Izquierdo, Miranda de Ebro, Guipúzcoa, Costa.