La diferencia de temperatura que existe entre la superficie del sol y el núcleo de la Tierra no es tanta si las mediciones son correctas: (en grados Celsius) el sol tiene 5.505, el núcleo terrestre 5.200 (en algunas zonas solares se alcanzan hasta 15 millones de grados). Estas temperaturas tan elevadas junto con el oxígeno y material combustible crean incandescencia (fuegos) y luego gases. Imaginar esas temperaturas impensables, cuando la de nuestro cuerpo es de 36,5 grados de media es casi irónico. La medición de las temperaturas y sus cambios nos anuncian variaciones y toma de decisiones sobre las consecuencias de sus orígenes.
Hemos conseguido hacer variar las temperaturas con inventos científicos para mantenernos con vida u otras cuestiones, aunque dentro de parámetros incomparables con los que produce la naturaleza. Igualmente, sobre temperaturas gélidas se podría argumentar datos e historias, pero hoy toca sobre fuego y calor. También ideamos cuentos para niños donde el fuego les hace soñar con el poder fantástico de algunos personajes que lo utilizan para acabar con el bien o con el mal, depende del argumento de la historia.
Entre temperaturas, fuegos y dragones discurre la vida.
Publicaciones
La Nueva España 04/02/2024 Oviedo. Edición digital.
https://mas.lne.es/cartasdeloslectores/carta/58536/entre-temperaturas-fuegos-dragones.html
El Periódico Extremadura 06/02/2024 Cáceres. Edición impresa
Diario Palentino 23/02/2024 Palencia. Edición impresa