No soy de Granada, pero me gustaría serlo desde el momento que conocí, en la Basílica granadina, a Nuestra Señora, la Santísima Virgen de las Angustias. Todo en este sagrado espacio está concebido para que, con el paso del tiempo, el fervor por la Madre de Dios, vaya haciéndose hueco en el corazón de todos los que por allí pasan, en especial en el de los granadinos que, llevan más de 500 años respetando y mimando a su Patrona con toda devoción.
La imagen de la Virgen, con el cuerpo inerte de su Hijo en el regazo, traspasa el alma de cualquier madre e hijo que la contemplen. Un halo sobrenatural envuelve a esta Basílica y al pueblo de Granada, que, bien arraigado en su inamovible Fe, presume de sus creencias salvíficas. La belleza de la ciudad (rodeada de una aventajada e inigualable situación geográfica, y acompañada de un sinfín de obras históricas y culturales) no podía ser mejor lugar para albergar a su Patrona.
¡Gracias, Madre!, por elegir Granada.
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La Opinión de Málaga 08/10/2023 Edición impresa.
tiempo son muy profundas. Año tras año, se le va añadiendo una página más, de buen hacer, a la historia de las ciudades en todo el mundo.
Expresar sentimientos de cualquier orden, a través de este canal de comunicación, engrandece la libertad de expresión; y es una vía de escape para el que lo escribe y comparte. Se convierte en una buena terapia emocional, para apaciguar problemas de comunicación social.
Ya nos conocemos bien. Existe una diferencia que nos mantiene a la expectativa cada cierto tiempo y que provoca una situación de hartazgo. Nunca llega el día en que su contenido se acabe cuando yo lo espero, es muy tozudo en demostrarlo, pero, al fin, se rinde, cuando es estrujado hasta su última arruga. El tubo de la pasta de dientes nos enseña que, en la vida, hay que apurar al máximo los contenidos en general, sean cuales fueren.